La receta de la felicidad
Sobre este episodio
Max se comió las galletas que Tití había horneado para sus vecinos, así que ahora es su turno de hornear. Se puso el delantal, tomó la receta y encendió el horno… pero nada salió como esperaba. Una gran compañía, un poco de ayuda y mucho entusiasmo acompañarán a Max en esta aventura.