Carlos Peña apologista leproso moral
Sobre este episodio
Toda teología es pura superchería, cuyos elementos son incomprobados e incomprobables todos de carácter oscurantistas y por lo tanto intrínsecamente contrapuestos de manera indisoluble en grado absoluto a todo principio científico como a toda ley científica y a toda practica científica, por lo que teología como apologética, son dos amasijos rampantes y garrafales de especulaciones anticientíficas y que resultan ejemplos y arquetipos de elucubraciones de la seudo ciencias ninguna persona con dos dedos de frente osa presentarse ante la sociedad como portador y vividor de tales seudo ciencia y ninguna persona mentalmente sana puede llegar a creer en los insólitos e incoherente disparates de un tal Dios, jehová, Jesucristo, buda o Ala a menos que de por medio no opere un factor esquizoide, y en efecto la religión sus dogmas ritos liturgias son elementos esquizofrénico y de enajenación; en materia de ideología social y de política como de lucha contra la explotación del hombre por el hombre, cuando un espécimen esquizoide se dice teólogo y apologético y proclama sin sonrojarse que el leproso moral por espía pagado por la CIA y un agente a sueldo pagado por los gobiernos norteamericanos a través del departamento de Estado yanqui, es un pensador y un sabio a escala continental es porque ese espécimen además de desquiciado y figura esquizoide es un descarado y un olímpico desvergonzado y es lo que exactamente encarna el boschista llamado Carlos Peña……