El asombro ante la autoridad de Jesús
Sobre este episodio
San Lucas nos dice hoy algo fundamental: todos estaban asombrados de sus enseñanzas, porque hablaba con autoridad . Jesús no habla en nombre de otros; habla en nombre propio porque Él es la Palabra viva de Dios. Su autoridad no proviene del poder político ni del miedo, sino de la verdad y del amor divino que transforman los corazones.