EXTIENDE TU MANO
Sobre este episodio
Hola, qué alegría encontrarnos al inicio de esta nueva semana. Hoy es lunes, siete de septiembre, y quiero invitarte a comenzar tus actividades deteniéndote un momento para mirar una escena que ocurre en una sinagoga, pero que bien podría estar pasando hoy mismo en la sala de nuestra casa, en la oficina o en nuestro propio corazón.El Evangelio de Lucas nos cuenta que Jesús entra a enseñar un día de sábado. Entre la gente hay un hombre que tiene la mano derecha paralizada, completamente seca. Imagina la vida de este hombre: la mano derecha era la herramienta de trabajo, el sustento, el símbolo de la dignidad y la capacidad de valerse por sí mismo. Su parálisis no era solo física; era una parálisis social y económica.