INCREDULIDAD DE LOS JUDÍOS
Sobre este episodio
La incredulidad no era simplemente duda… era ceguera espiritual, un velo que les impedía reconocer al Mesías prometido. Pero también nos recuerda algo profundo: no es el mucho ver, sino el abrir el corazón, porque aun viendo milagros, sin fe el corazón permanece cerrado. Yeshua dijo: ‘Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas’. La incredulidad apaga esa luz, pero la fe la enciende.