JESUS SANA AL PARALÍTICO Y PERDONA SUS PECADOS
Sobre este episodio
En este pasaje del Evangelio de Marcos, Jesús revela una verdad que sacude corazones y confronta creencias: el Hijo del Hombre tiene autoridad no solo para sanar el cuerpo, sino también para perdonar pecados. Ante un paralítico llevado por la fe de otros, Jesús va más allá de lo visible y atiende primero la raíz del problema: el alma. Mientras algunos cuestionan en silencio quién puede perdonar pecados sino solo Dios, Jesús responde con poder, mostrando que la sanidad física es señal de una autoridad espiritual mayor. Este milagro nos invita a reflexionar sobre la fe que se abre camino, la gracia que restaura por completo y la identidad verdadera de Jesús. Un episodio que nos recuerda que donde Jesús está, hay perdón, restauración y vida nueva.