JESUS Y LOS NINOS
Sobre este episodio
En este pasaje, las personas llevan a los niños a Jesús para que los bendiga, pero los discípulos intentan impedirlo. Jesús los corrige y declara: “Dejen a los niños y no les impidan venir a mí, porque de los que son como ellos es el Reino de los cielos.” Con estas palabras, Jesús revela que el Reino pertenece a quienes se acercan con corazón humilde, confiado y sincero. Al imponerles las manos y bendecirlos, Jesús afirma el valor de los pequeños, recordándonos que la fe verdadera no se construye desde el orgullo, sino desde la dependencia y la pureza del corazón.