CURACIÓN DEL HOMBRE DE LA MANO SECA
Sobre este episodio
Curación del hombre de la mano seca (Marcos 3:1–6) Jesús sana a un hombre con la mano seca en la sinagoga, en día de reposo, mostrando que hacer el bien y salvar una vida está por encima de cualquier legalismo. Al ver la dureza del corazón de los fariseos, Jesús se entristece, pero con una sola palabra restaura la mano del hombre, revelando su autoridad y misericordia.