LA SEMILLA QUE CRECE POR SI SOLA Y LA SEMILLA DE MOSTAZA
Sobre este episodio
(Marcos 4:26-32) Jesús enseña que el Reino de Dios crece por el poder de Dios y no por el esfuerzo humano. Como la semilla que germina mientras el sembrador duerme, así Dios hace crecer su obra en su tiempo. Y como la semilla de mostaza, aunque pequeña al inicio, el Reino comienza de forma humilde y termina siendo grande y lleno de vida.