EL QUE QUIERA SEGUIRME, TOME SU CRUZ
Sobre este episodio
En Marcos 8:34–38, Jesús define con claridad el costo del discipulado. Seguirle implica negarse a uno mismo, tomar la cruz y vivir con una entrega que no busca salvar la vida a cualquier precio, sino hallarla en la fidelidad a Él. Es un llamado radical a una fe que se vive, no solo se declara.