SI TU OJO ES OCASIÓN DE PECADO, SÁCATELO
Sobre este episodio
Jesús usa un lenguaje fuerte para enseñar que el pecado no debe ser tolerado ni minimizado. No llama a la mutilación física, sino a una decisión radical del corazón: apartarse de todo lo que conduce a la caída. Entrar en el Reino vale más que conservar aquello que nos aleja de Dios.