CARTA DE SANTIAGO CAPÍTULO 3 y 4
Sobre este episodio
La lengua tiene poder para edificar o destruir, por eso debe ser controlada con sabiduría. La verdadera sabiduría viene de Dios y produce paz, no conflictos. Las luchas nacen de los deseos egoístas, y Dios resiste al orgulloso pero da gracia al humilde. Domina tu lengua, somete tu corazón y vive en humildad delante de Dios.