La misericordia de Dios es más grande que nuestro pecado.
Sobre este episodio
Dios es justo y su justicia es perfecta, pero su misericordia va más allá de lo que merecemos. Cuando trajeron ante Jesús a la mujer sorprendida en adulterio, la ley demandaba castigo, pero Jesús mostró misericordia y le dio una nueva oportunidad. Así es el corazón de Dios: Él no nos condena, sino que nos llama a arrepentirnos y a recibir su perdón. Hoy es el día para clamar a Dios y aceptar su misericordia. No importa cuán grande sea tu error, su gracia es mayor. Y así como hemos recibido misericordia, también extendámosla a otros. ¡Camina en su amor y vive con un corazón perdonador! Llámanos al 1(866)252-2253 o visita nuevavida.com