Me llamaron del local: "Abelardo De La Espriella está aquí"
Sobre este episodio
Un candidato a la presidencia de Colombia paró sus camionetas blindadas en el local de mi amigo Abel — a comprar mangos.Abel Piña empezó vendiendo mangos de forma clandestina en la universidad, lo pillaron, lo hicieron firmar un documento disciplinario, y aun así siguió. Hoy tiene locales, empleados, nómina legal y planes de franquicia. Todo empezando desde la reja de su casa en Barranquilla.En este episodio hablamos de cómo construir un negocio desde cero, el síndrome del impostor, el miedo a la nómina, y lo que realmente significa ser empresario cuando nadie te está mirando.