178 El 22 de octubre de 1797 ascendí sobre París, plegado junto a un hombre llamado André-Jacques Garnerin
Sobre este episodio
Efemerides del tiempo en casi un minuto Ocurrió un día del ayer Yo no tenía alas, solo una tela, unas cuerdas y una misión Impedir que un hombre se estrellara contra la tierra Ocurrió el 22 de octubre de 1797 Ascendí sobre París, plegado junto a un hombre llamado André Jacques Garnerín Abajo, miles de personas miraban el globo que nos elevaba hacia el cielo. Entonces llegó el momento. Garnerín se soltó y comenzamos a caer. El viento me sacudía violentamente. La cesta oscilaba y por un instante quienes observaban desde el suelo temieron lo peor. Pero conseguí frenar nuestra caída. Aterrizamos. Garnerín estaba vivo. La multitud estalló en gritos de asombro. Aquel día descubrí que a veces para aprender a volar hay que atreverse primero a caer.