40 Un asesino particular
Sobre este episodio
Microrrelatos en cien palabras o menos Un asesino particular Pagaba al asesino por el trabajo realizado. Cuando comprobaba que las imágenes que había pedido eran las que necesitaba y se había cumplido con la pulquitud y eficacia que se requería para no dejar huellas. Todo había salido perfecto. La muerte del toro de un solo estoque. En otros tiempos antes de la prohibición le hubiese dado las orejas y el rabo Estas imágenes le iban a proporcionar el dinero suficiente para entrar en la gran corrida anual donde solo los más pudientes podían entrar una vez al año PestoCast