34. Dios promete a Abrán una descendencia numerosa
Sobre este episodio
Abrán está preocupado porque no tiene hijos, pero el Señor le promete que su descendencia será tan numerosa como las estrellas del cielo y sella su promesa con un sacrificio. En esto consiste la promesa, en fiarse totalmente de Dios y no en nuestras propias fuerzas.