Cómo el comercio de madera entre China y Rusia está devastando Siberia y desatando ataques de osos
Sobre este episodio
Las estrictas leyes medioambientales que China aplica en su propio territorio han desplazado la demanda de madera hacia los bosques siberianos de Irkutsk, Krasnoyarsk y Kansk, donde mafias madereras provocan incendios para blanquear después la tala ilegal. Rusia llega a perder hasta 6,6 millones de hectáreas de bosque al año, un desastre que ha dejado a los osos pardos sin alimento suficiente para hibernar y los ha empujado a buscar comida en pueblos y vertederos: al menos 24 personas han muerto este año en ataques, sobre todo en la región de Krasnoyarsk. Mientras tanto, Pekín presume de haber plantado 66.000 millones de árboles para frenar sus propios desiertos, un contraste que deja claro el precio que paga Siberia por sostener económicamente al Kremlin frente a las sanciones occidentales. Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices