EP 4. El Olimpo de los solos
Sobre este episodio
“Me estoy frotando las manos porque el tema es maravilloso”, dijo Ariel mientras esperaba el momento de empezar a hablar de los grandes solos de guitarra. Pero fue Loyo quien lanzó la pregunta que terminó abriendo por completo el episodio: ¿y por qué sólo la guitarra? Hay momentos en que una canción parece haber dicho todo y, de pronto, aparece algo más. Una guitarra, un piano, un saxofón. Unos segundos en los que el músico se queda solo frente a nosotros y consigue que una canción que conocemos de memoria vuelva a estremecernos. De eso va el cuarto episodio: de esas pequeñas “canciones” que viven dentro de las canciones. De los solos que alguna vez nos obligaron a subir el volumen y de aquellos que, durante unos segundos, nos hicieron sentir que la música podía llevarnos al cielo y todavía tener la delicadeza de traernos de vuelta. Y sí: Luis sigue empeñado en habitar el mundo de las rarezas. Por un momento pareció rehabilitado. Falsa alarma.