Miles Davis y Gil Evans; El Arte de Expandir el Jazz (Primera Parte)
Sobre este episodio
Cuando Miles Davis y Gil Evans se sentaron a soñar juntos, el jazz dejó de ser sólo bronce y piel: se volvió paisaje. De sus colaboraciones brotaron océanos orquestales donde el timbre respiraba y el silencio pesaba tanto como la nota. Miles Ahead, Porgy and Bess, Sketches of Spain: en esos discos, el viento sopla desde otras tierras, y la trompeta de Miles navega, solitaria y luminosa, en mares que Gil supo pintar con una paleta infinita. Fue un diálogo entre el instinto y el diseño, entre el humo del club y la arquitectura del sonido. Y el jazz, que hasta entonces se había contado en pequeñas formaciones, aprendió que también podía volar en alas sinfónicas sin perder el alma.