Fantasma en la Antigua Roma
Sobre este episodio
Los romanos siempre fueron un pueblo muy supersticioso y temeroso en su relación con los muertos. Los espíritus que no eran aplacados debidamente con sacrificios y ofrendas podían atormentar de forma terrorífica a los vivos. Estos, dedicaban varios días al año precisamente a realizar los rituales expiatorios necesarios para calmar a los espectros. Los más destacados eran los días en los que la puerta del inframundo se abría al mundo de los vivos –mundus patens- y las lemuria, festividades en las que los espíritus malignos –lemures– reclamaban el alma de sus descendientes.