Cuento de Navidad de 2010. Mi abuelo. Julio Mauriz
Sobre este episodio
Así empieza el relato que nos ofrece Julio Mauriz: Nos sentamos en el rellano sin pensarlo, aunque el viejo con una dificultad extrema. Entonces le pregunté a bocajarro: - ¿Qué te gustaría hacer hoy de especial? Es Nochebuena. - Nada –contestó secamente-. Apenas sí soy una nota aislada en el desconcierto de esta familia. - ¿Por qué dices eso? –inquirí- No es agradable lo que piensas. Al escuchar la pregunta, el viejo se pasó la mano por la frente, cerró los ojos y, tras un prolongado silencio, solo dijo: la vida. Como un redomado cobarde le propuse, para no implicarme, unas copichuelas con sensatez para después de los postres: dos o tres, no más. Pero el abuelo rehusó, aunque yo sabía de sus ganas de saborear el anisado en fecha tan señalada. >, me dije a mí mismo. Le sugerí entonces la trascendencia de acudir a la misa del Gallo, mas él rechazó de plano esa devoción que la familia había perdido al transcurrir del tiempo.