El patio de mis deseos. Oliva
Sobre este episodio
El día que maté a mi marido ya era la tercera vez que lo hacía, y por la cara que puso, ese fue el último de sus pensamientos: no creerme capaz de semajante proeza. Pero así es la vida, a veces los buenos hacemos cosas malas para que los malos dejen de ocasionar daño a los más inocentes; cosa que no haría por mí, pero que encaré sin dudar para salvar a mis hijos. Así comienza el relato de Oliva, incluido en Patios, la antología de los talleres literarios de Ana Haro.