Capítulo C - Sección 11 - Bizancio, los últimos romanos (330 d. C. - 1453 d. C.)
Sobre este episodio
Durante más de mil años, Constantinopla fue una de las ciudades más poderosas, ricas y difíciles de conquistar del mundo. Sus habitantes no se consideraban bizantinos: se llamaban a sí mismos romanos y estaban convencidos de ser los legítimos herederos de un imperio que había sobrevivido a la caída de Roma. En este episodio recorreremos la transformación de la antigua Bizancio en Constantinopla, las murallas que protegieron la ciudad durante siglos y los grandes momentos de un imperio obligado a reinventarse constantemente para sobrevivir. Conoceremos la ambición de Justiniano y Teodora, la construcción de Santa Sofía, la peste, las guerras contra Persia, la expansión islámica y el fuego griego que ayudó a salvar la capital frente a sus enemigos. También veremos cómo las derrotas en Anatolia, las Cruzadas y, sobre todo, el devastador saqueo de Constantinopla en 1204 fueron reduciendo al antiguo Imperio romano de Oriente hasta convertirlo en una sombra de su antigua grandeza. Finalmente llegaremos a 1453, cuando Mehmed II y la artillería otomana lograron lo que durante más de un milenio parecía imposible: atravesar las murallas de Constantinopla. Una historia de supervivencia, religión, diplomacia, guerra y transformación sobre un imperio que vio desaparecer al mundo antiguo y consiguió mantener viva la idea de Roma hasta las puertas de la Edad Moderna.