DIA 74 - Jesús en Capernaúm
Sobre este episodio
Hoy estaremos leyendo Deuteronomio 3-4, Lucas 7:1-17 y el Salmo 51:1-6. En Deuteronomio 3 , Moisés recuerda cómo Dios les dio la victoria sobre los reyes de Basán y los amorreos, entregando su tierra a Israel. Sin embargo, Moisés también menciona que Dios no le permitió entrar en la Tierra Prometida debido a su desobediencia en el pasado. En Deuteronomio 3:27 , Dios le dice: "Sube a la cima del monte Pisga y mira la tierra en todas direcciones. Obsérvala bien, porque no cruzarás el río Jordán" (NTV) . Aunque Dios no le permitió entrar a Moises, sigue siendo fiel a Su promesa de dar la tierra a Su pueblo. En Deuteronomio 4 , Moisés llama a Israel a obedecer los mandamientos de Dios y no apartarse de ellos , recordándoles en Deuteronomio 4:9 : "Pero cuídense y guarden bien su alma, para que nunca se olviden de las cosas que han visto. Transmítanlas a sus hijos y a sus nietos" (NTV) . Esto nos enseña que Dios es fiel en Sus promesas, pero espera que vivamos en obediencia y enseñemos Su verdad a las próximas generaciones . Reflexiona: ¿Estás recordando la fidelidad de Dios en tu vida y caminando en obediencia a Su Palabra? En Lucas 7 , encontramos dos historias poderosas que muestran la autoridad y compasión de Jesús. Primero, un centurión romano, cuya fe sorprende a Jesús. Aunque no era judío, este hombre entendía el poder de la palabra de Jesús y le dice en Lucas 7:7 : "Ni siquiera soy digno de ir a verte. Solo di la palabra desde donde estás y mi siervo sanará" (NTV) . Jesús responde con admiración: "Les digo, ni siquiera en Israel he visto una fe como esta" (Lucas 7:9, NTV) . El siervo del centurión es sanado en ese mismo momento, mostrándonos que la fe en la autoridad de Jesús trae milagros . Luego, Jesús resucita al hijo de una viuda en la ciudad de Naín. En Lucas 7:13-14 , dice: "Cuando el Señor la vio, su corazón rebosó de compasión. ‘No llores’, le dijo. Luego se acercó al ataúd y lo tocó" (NTV) . Con solo Su palabra, el joven volvió a la vida, dejando claro que Jesús no solo sana, sino que tiene poder sobre la muerte misma . Reflexiona: ¿Estás confiando en el poder de Jesús para sanar, restaurar y traer vida a las áreas muertas de tu vida? El Salmo 51 es una oración de arrepentimiento profundo de David después de su pecado con Betsabé. En Salmo 51:1-2 , él clama: "Ten misericordia de mí, oh Dios, debido a tu amor inagotable. Debido a tu gran compasión, borra la mancha de mis pecados. Lávame de mi culpa, purifícame de mi pecado" (NTV) . David no justifica su pecado, sino que reconoce su maldad y busca un cambio real en su corazón. En Salmo 51:6 , dice: "Pero tú deseas honradez desde el vientre, y aun allí me enseñas sabiduría" (NTV) . Esto nos recuerda que el arrepentimiento verdadero no es solo pedir perdón, sino desear un corazón renovado y transformado por Dios .