DIA 8 - Mi Escudo Está en Dios
Sobre este episodio
Hoy estaremos leyendo Génesis 19-20 , Mateo 7 , y Salmo 7. Comenzamos con Génesis 19-20. En el capítulo 19, encontramos el relato de la destrucción de Sodoma y Gomorra, un acto de juicio de Dios por la gran maldad de estas ciudades. Antes de la destrucción, vemos cómo Dios, en Su misericordia, envía ángeles para salvar a Lot y su familia. Génesis 19:16 dice: "Y deteniéndose él, los varones hacieron de su mano, y de la mano de su mujer, y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él". Esto nos muestra que incluso en medio del juicio, Dios extiende Su misericordia a aquellos que buscan refugio en Él. Sin embargo, también vemos las consecuencias de no obedecer plenamente, como cuando la esposa de Lot mira hacia atrás y se convierte en una estatua de sal. Este pasaje nos recuerda la importancia de confiar plenamente en Dios y no aferrarnos al pasado que Él quiere redimir o dejar atrás. En Génesis 20 , vemos otro momento en la vida de Abraham, quien, por temor, miente diciendo que Sara es su hermana. Aunque Abraham falla, Dios interviene para proteger a Sara y cumplir Su promesa. Esto nos recuerda que incluso en nuestras debilidades, Dios permanece fiel. Reflexiona: ¿Hay áreas en tu vida donde necesitas soltar el miedo y confiar más en la fidelidad de Dios? Él es fiel para cumplir Sus promesas, incluso cuando nosotros fallamos. Pasamos ahora a Mateo 7 , donde Jesús concluye el Sermón del Monte con enseñanzas prácticas y profundas. En Mateo 7:1-2, Jesús nos dice: "No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados; y con la medida con que medís, os será medido". Esto nos llama a evaluar nuestro propio corazón antes de criticar a los demás y a vivir en humildad. Más adelante, Jesús nos invita a confiar en la bondad de nuestro Padre celestial, diciendo en el versículo 7: "Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá". Estas palabras nos animan a tener una vida de oración constante, confiando en que Dios escucha y responde a Sus hijos. El capítulo concluye con una advertencia sobre construir nuestra vida en el fundamento correcto. Jesús dice en Mateo 7:24 : "Cualquiera, pues, que me oye estas palabras y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca". Este pasaje nos recuerda que escuchar y obedecer la Palabra de Dios es lo que nos da estabilidad en medio de las tormentas de la vida. Reflexiona: ¿Estás construyendo tu vida sobre la roca firme de la obediencia a la Palabra de Dios? Finalmente, llegamos al Salmo 7 , una oración de David donde clama por la justicia de Dios frente a las acusaciones injustas. En el versículo 10, David declara: "Mi escudo está en Dios, que salva a los rectos de corazón". Este salmo nos invita a confiar en que Dios es nuestro juez justo, aquel que ve lo que está en nuestro corazón y que vindica a los que confían en Él. David no toma la venganza en sus propias manos, sino que la entrega al Señor, confiando en Su justicia perfecta.