DIA 237 - La Brevedad de la Vida
Sobre este episodio
Hoy estaremos leyendo Eclesiastés 9-10, Efesios 1 y el Salmo 127. En Eclesiastés 9 y 10 , Salomón reflexiona sobre la brevedad y fragilidad de la vida. Nos recuerda que la misma muerte llega a todos, justos e injustos, y por eso debemos vivir cada día con propósito, aprovechando las oportunidades que Dios nos da. También advierte que la necedad puede destruir lo que la sabiduría construye: “Las moscas muertas hacen heder y dar mal olor al perfume del perfumista; así una pequeña locura al que es estimado como sabio y honorable” (10:1). Reflexiona : ¿Estás aprovechando bien tus días para vivir con propósito eterno? ¿Hay pequeñas actitudes de necedad que podrían estar dañando tu testimonio o tu influencia? En Efesios 1 , Pablo nos lleva a contemplar la grandeza de la salvación. Dice que fuimos escogidos en Cristo antes de la fundación del mundo, redimidos por su sangre y sellados con el Espíritu Santo como garantía de nuestra herencia. Su oración es que los ojos de nuestro entendimiento sean iluminados para comprender la esperanza de nuestro llamado y la grandeza del poder de Dios a favor de los creyentes. Reflexiona : ¿Vives consciente de tu identidad en Cristo como hijo amado y heredero de sus promesas? ¿Estás confiando en el poder de Dios que actúa en ti hoy? En el Salmo 127 , se nos recuerda que sin el Señor, todo esfuerzo es en vano: “Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican” (v.1). Este salmo enseña a depender totalmente de Dios en el trabajo, en el descanso y en la familia, reconociendo que todo fruto verdadero viene de su bendición. Construye tu vida confiando en el Señor como tu fundamento. Asegúrate que tu familia, tu trabajo y tus planes dependen de su dirección.