E60. La mía es más grande.
Sobre este episodio
Cuando éramos adolescentes nos medíamos cosas absurdas. Quién era más alto. Quién levantaba más peso. Quién tenía el bíceps más grande. Y sí… también la nariz. Evidentemente la nariz. El problema es que esa costumbre nunca desapareció. Soloevolucionó. Ahora nos medimos otras cosas: seguidores, premios, renders, papers Q1, citas académicas, metros cuadrados construidos, horas sin dormir duranteuna entrega y capacidad para mirar una pared de hormigón como si estuviéramos escuchando a Bach en silencio. En este episodio hablamos de arquitectura, universidad,métricas, egos académicos y esa necesidad extraña de convertir absolutamente todo en una competición permanente. Porque quizá el problema nunca fue medir. Elproblema empezó cuando confundimos lo medible con lo importante.