ALEGRÉMONOS EN EL SEÑOR SIEMPRE.
Sobre este episodio
Filipenses 4:4-7. Estemos siempre llenos de alegría en el Señor, ya que nuestro gozo se completa cuando Cristo mora en nosotros. Cristo está cerca y en su Segunda Venida lo disfrutaremos en toda su plenitud. El que habita en nosotros cumplirá su máximo propósito. Pablo estando en la cárcel nos insta como iglesia a que nos alegremos en el Señor siempre.