LA MARAVILLOSA GRACIA DE DIOS REINA
Sobre este episodio
Romanos 5:20-21. Demos gracias a Cristo, porque su maravillosa gracia reina en nuestras vidas y nos permite acercarnos con libertad a Dios. Adán selló el destino de toda la Humanidad, condenándola a vivir bajo la maldición del pecado; Cristo, el Adán espiritual, nos libra de ese poder que el pecado ejercía sobre toda la humanidad y también nos capacita para evitar este destino, no permite acercarnos a Dios más de lo que nunca antes había sido posible. Por mucho que el pecado pueda incrementarse o empeorar, la maravillosa gracia de Dios, que nos declara justos a los ojos de Dios, nos libra de la esclavitud del pecado. Cuando Dios le dio la Ley a Moisés, también proveyó un sistema de sacrificio de redención. Jesús vino para sustituir la Ley y dar Su propia vida como el sacrificio perfecto por el pecado. En otras palabras, a través de Jesús, Dios nos dio la oportunidad de ser liberados de la culpa y la pena que merecíamos por nuestro pecado.