SEÑOR DERRAMA TU ESPÍRITU SANTO EN MÍ
Sobre este episodio
Hechos 2:1-4. Hemos sido llamados a navegar en contra de la corriente de maldad que está arrastrando al mundo. Al aceptar a Cristo y permitirle morar en nuestros corazones cada uno hemos tomado la decisión de ser personas diferentes. Al aceptar vivir para el Señor y no para darle rienda suelta a nuestros deseos, puedo decirles que la batalla no ha sido fácil, en muchas ocasiones atravesamos por momentos difíciles y dolorosos; pero sabemos esto, toda dificultad, tribulación o dolor, usted y yo permanecemos firmes, perseverando cada día en la fe, y confiando con todas nuestras fuerzas en Dios. El Señor escudriña el corazón de todos los que nos reunimos en este lugar, y ha visto el gran deseo que tenemos de servirle, ha visto la necesidad que existe en cada uno de nosotros de estar en comunión y sentir Su presencia. Por eso no nos cansamos de rogar al Señor que derrame el fuego de Su espíritu Santo sobre éste lugar, sobre cada vida de los que aquí estamos. Lo que más necesitamos es ser llenos del Espíritu Santo. Todo lo demás llega a su tiempo. Por tanto es necesario que comencemos a buscar de Dios en ayuno y oración. Procurando tener una actitud de amor y generosidad para quienes nos rodean. ¡Dios desea que lo encuentres y que seas lleno de su presencia!