JUNTOS HACEMOS MÁS
Sobre este episodio
Filipenses 1:5-6. No fuimos llamados a ser cristianos solitarios, consumidores de sermones o espectadores de la fe. Fuimos diseñados por Dios para ser socios del evangelio, tejiendo lazos que atraviesan generaciones, pantallas y distancias. La iglesia no es un edificio; es una familia en misión. Y la misión, por pequeña que parezca, se multiplica cuando la abrazamos con fe y unidad. El tiempo es hoy. La gracia es ahora.