Es fácil ver el pecado ajeno. ¿Y el nuestro?
Sobre este episodio
Somos rápidas para detectar lo que está mal en los demás, en la cultura y en el mundo. Pero ¿qué pasa cuando la Palabra de Dios dirige la mirada hacia nuestro propio corazón? Tal vez el pecado que más necesitamos ver no es el de alguien más.