El Peso De La Adoración
Sobre este episodio
Adorar no es repetir frases correctas. Adorar es ceder el control. Es fácil decir “Dios eres todo para mí” mientras todo está bien. Pero la verdadera adoración comienza cuando esa frase se pone a prueba en la vida diaria. Cuando tienes que perdonar y no quieres. Cuando tienes que dejar algo que sabes que no agrada a Dios. Cuando tienes que obedecer aunque nadie te esté viendo. Ahí es donde la adoración deja de ser un momento… y se convierte en peso.