El Poder De Gobernarme
Sobre este episodio
Muchas veces aquello que termina dominándonos no comenzó siendo malo. Un pasatiempo, el trabajo, las redes sociales, el entretenimiento o incluso una bendición pueden convertirse en un amo silencioso cuando dejamos de ponerles límites. Poco a poco empiezan a consumir nuestro tiempo, nuestra atención y nuestro corazón, hasta desplazar nuestra comunión con el Señor.