21. JESUS Y LA MUJER SAMARITANA
Sobre este episodio
Mientras Jesús estaba sentado sobre el brocal del pozo, se sentía débil por el hambre y la sed. El viaje hecho desde la mañana había sido largo y se hallaba ahora bajo los rayos del sol de mediodía. Su sed era intensificada por la evocación del agua fresca que estaba tan cerca, aunque inaccesible para él;porque no tenía cuerda ni cántaro y el pozo era hondo. Hasta que en ese momento apareció una mujer con un cántaro con el cual iba a buscar agua y al llegar al pozo comenzó una conversación y Jesús le dijo:"Dame de beber" Aprendamos muchas enseñanzas importantes a través de ésta historia y del testimonio de hoy. Te invitamos a escribirnos a nuestro mail: orejaabierta@gmail.com Envíanos tú testimonio en un audio y lo incluiremos en nuestros programas, eso será de mucha bendición para quienes lo escuchen. Dios te bendiga grandemente!