28. OIRAN LA VOZ DEL HIJO DE DIOS
Sobre este episodio
El humilde Nazareno asevera su verdadera nobleza. Se eleva por encima de la humanidad, depone el manto de pecado y de vergüenza, y se revela como el Honrado de los ángeles, el Hijo de Dios, Uno con el Creador del universo. Sus oyentes quedan hechizados. Nadie habló jamás palabras como las suyas, ni tuvo un porte de tan real majestad. Sus declaraciones son claras y sencillas; presentan distintamente su misión y el deber del mundo. "Porque el Padre a nadie juzga, mas todo el juicio dio al Hijo; para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió.... Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así dio también al Hijo que tuviese vida en sí mismo: y también le dio poder de hacer juicio, en cuanto es el Hijo del hombre."