32. CAMINANDO SOBRE EL AGUA
Sobre este episodio
La Barca en la Oscuridad Una violenta tempestad estaba por sobrecogerles y ellos no estaban preparados para ella. Fue un contraste repentino, porque el día había sido perfecto; y cuando el huracán los alcanzó, sintieron miedo. Olvidaron su desafecto, su incredulidad, su impaciencia. Cada uno se puso a trabajar para impedir que el barco se hundiese. Por el mar, era corta la distancia que separaba a Betsaida del punto adonde esperaban encontrarse con Jesús y en tiempo ordinario el viaje requería tan sólo unas horas…pero ahora eran alejados cada vez más del punto que buscaban. Hasta la cuarta vela de la noche lucharon con los remos. Entonces los hombres cansados se dieron por perdidos. En la tempestad y las tinieblas, el mar les había enseñado cuán desamparados estaban… y anhelaban la presencia de su Maestro.