Arias Montano, el bibliotecario de lo prohibido
Sobre este episodio
Fue teólogo y erudito del estudio de las sagradas escrituras y de lenguas antiguas. Fue un sacerdote austero del siglo XVI pero interesado por la múltiple visión del mundo gracias a sus viajes. Pasó la mayor parte de su vida sumido en estudios bíblicos. Benito Arias Montano, nacido en Fregenal de la Sierra (Badajoz) en 1527 en el seno de una familia hidalga empobrecida originaria de la sierra de Aracena. Su padre era notario del Santo Oficio. A los 19 años se fue a Sevilla a estudiar lingüística, gramática, retórica, teología, ciencias físicas y médicas y filosofía, que amplió más tarde en la Universidad de Alcalá de Henares, aprendiendo latín, griego, sirio, árabe y hebreo. Se ordenó sacerdote en 1560 en la orden de Santiago y se retiró a Alájar (Huelva) donde estudió en profundidad las sagradas escrituras (este lugar será estancia de Benito en innumerables veces hasta poco antes de su muerte). Su fama de docto teólogo hizo que en 1562 el obispo de Segovia Martín de Ayala lo llevase consigo a participar en el Concilio de Trento donde se distinguió por su erudición. En Italia destacó en sus competencias doctrinales y en su austeridad de vida (Sánchez Rodríguez, 1996).