121. ¿ Y si estás seco y no lo sabes?
Sobre este episodio
Aquí te cuento cómo una experiencia en una iglesia me llevó a reflexionar sobre el valle de los huesos secos, y el peligro de confundir la religiosidad con una verdadera relación con Dios. Basado en Ezequiel 37:3 este episodio nos invita a examinarnos, dejar de señalar y comenzar a interceder. Porque el valle de los huesos secos no necesita más expectadores, sino intercesores que clamen por el soplo de vida de Dios. Email: intimandocondios23@gmail.com Facebook: www.facebook.com/intimandocondios Instagram: Intimando con Dios