Llamados a ser santos: En un mundo desleal Americas
Sobre este episodio
Como creyentes somos “santificados en Cristo Jesús” y al mismo tiempo “llamados a ser santos”. Pablo nos recuerda que tanto la soltería como el matrimonio son contextos bendecidos por Dios, en los que estamos llamados a vivir en santidad. Los solteros, con un corazón indiviso para servir a Cristo y mantener pureza en todas las áreas. Los casados, viviendo en unidad, fidelidad y sacrificio, reflejando la relación de Cristo con su Iglesia. Ya sea soltero o casado, nuestro llamado es el mismo: glorificar a Dios, crecer en santidad y reflejar el carácter de Cristo en cada aspecto de nuestra vida. Pbro. Wilbur Madera Rivas 21 septiembre 2025