Episodio 3 | Olivo Silvestre
Sobre este episodio
Dios tuvo un plan perfecto para todos nosotros. El es un Dios de Orden y excelencia. Su manera de comenzar un rescate para todos es asombrosa. El olivo cultivado también es parte de nuestra vida. Es deseo de Dios que todos podamos descubrir que a través de una Nación que Él formó podemos ser bendecidos y conocer sus planes, promesas y el rumbo de nuestra vida. Fuimos injertados al árbol de la historia, ese árbol de Olivo que Pablo llama en el libro de Romanos 11. Una vez injertados por Nuestra fe en Jesucristo podemos también gozar del mismo alimento que Dios proveyó a este pueblo. Una vez que somos alimentados por la Palabra de Dios podemos convertirnos en ramas saludables que puedan dar fruto. No fuimos diseñados para ser un desierto, sino para producir aquello que le dará gloria a Dios. Pero cuando estamos desarraigados de la raíz santa que es Dios, nuestros futuros quedan inciertos e infructuosos. El Ser humano sin Dios es incapaz de producir una cosecha abundante y saludable alineada a los deseos y voluntad de Nuestro Creador. En la búsqueda por encontrar plenitud verdadera corre de tras de todo aquello que cree puede llenar ese vacío que existe en su interior. Somos incapaces de sobresalir solos en mundo lleno de maldad. La Biblia enseña que solo permaneciendo en Jesús es que podemos verdaderamente ser fructíferos. (Juan 15). Hemos sido injertados. Por Gracia y misericordia. No te pierdas el desenlace del corazón de injerto. Nos vemos la próxima semana. No te lo pierdas. Un saludo: tu amiga y hermana en Cristo Melania A. Bendiciones.