Episodio 4 | Hemos nacido para resplandecer
Sobre este episodio
Este episodio es una introducción, que nos ayudará a comprender de Dónde nos ha sacado el Señor. Y nos impulsará a alabarle con más fuerza. Somos llamados a resplandecer la luz de Jesús. Pero es necesario comprender que debemos alinear nuestra vida a la Palabra de Dios. ¿Te has preguntado alguna vez, cuál es la etapa más vulnerable del ser humano en la historia de su existencia? Yo le llamo al corazón de un niño: corazón frágil y me gusta llamarles Tierra fértil. Todos alguna vez lo fuimos. Y estuvimos expuestos en la etapa más vulnerable de nuestra vida a recibir buenas o malas semillas. La niñez es una etapa importante para el ser humano. Lo que experimente en sus primeros años puede contribuir significativamente en la formación de su carácter para sus años futuros y en los frutos de sus acciones. Un recién nacido, debería ser amado, cultivado con el Amor de Dios, protegido e instruido en los caminos del Señor. Esto sería lo ideal. ¿Pero qué pasa cuando no sucede así? ¿Que sucede cuando la tierra fértil se olvida y se abandona? Existen miles de historias que nunca conocieron la luz de Jesucristo y fueron dañados en la etapa de la niñez. Recordemos que el pecado hace mucho daño. Y no se conoce la inmensidad del daño hasta que la luz de Jesús resplandece en nuestros corazones. Todo lo que no podemos transformar en nosotros a la luz de la Biblia se transfiere. Todo lo que no podemos vencer en nosotros lo pasamos a nuestros hijos. Nuestras historias personales son un recuento de lo que vivimos desde que somos concebidos. Una vida que se construye fuera del diseño de Dios, es una vida en alto riesgo de cosechar frutos que no deseamos. Y transmitirlos de generación en generación. Todos tenemos una historia que contar. Todos venimos rotos a Jesucristo. El desea sanarnos y restaurarnos para su gloria. Es nuestro deber examinarnos. Ir a la luz. Y que sea Su Espíritu Santo hablando a nuestro corazón. Mostrándonos qué debo cambiar en mi. Bienvenidos. Un saludo. Nos vemos en el siguiente. Recuerda Dios contigo.