El Vasa. El barco que se hundió en su primer viaje
Sobre este episodio
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Esta semana, en Notas al pie, podrás ver el Vasa como no podemos enseñarlo en audio: sus colores originales reconstruidos, las esculturas que cubrían su popa y las imágenes de su rescate, más de tres siglos después. Gratis, en ilustresanonimos.com. Estocolmo, 10 de agosto de 1628. Suecia estrena uno de los barcos de guerra más ambiciosos de su historia. El Vasa es enorme, está cargado de cañones y cubierto de esculturas destinadas a mostrar el poder de una monarquía que quiere dominar el Báltico. Zarpa ante una multitud. Una ráfaga de viento lo hace inclinarse. Después llega otra. Y, apenas 1.300 metros después de comenzar su primer viaje, el Vasa se hunde ante los ojos de Estocolmo. Pero lo verdaderamente extraordinario había ocurrido semanas antes. Treinta hombres habían corrido de un lado a otro de su cubierta para comprobar su estabilidad. El barco comenzó a balancearse de forma tan peligrosa que la prueba tuvo que detenerse. Sabían que algo iba mal. Y aun así, nadie consiguió detenerlo. En este episodio de Ilustres Anónimos viajamos a la Suecia de Gustavo II Adolfo para reconstruir la construcción, la advertencia ignorada, el desastre, la búsqueda de responsabilidades y la extraordinaria recuperación del Vasa 333 años después. Una historia sobre ambición, poder y una pregunta que sigue resultando incómodamente actual: ¿Qué ocurre cuando todo un sistema detecta un problema, pero nadie consigue tomar la decisión de parar?