En el tiempo y ritmo de Dios... ¡Veremos su GLORIA!
Sobre este episodio
Comparemos a la iglesia con un metrónomo, llamada a caminar al mismo ritmo en matrimonios, familias y amistades en Cristo. A través del ejemplo de Salomón, muestra que hay un inicio bueno cuando se obedece a Dios y se edifica Su templo, pero también un desenlace malo cuando se cae en la idolatría y desobediencia. El mensaje invita a escoger ser una generación fiel, apasionada por Jesús y comprometida con levantar Su Reino en la tierra, avanzando juntos en unidad y obediencia para que la obra de Dios se cumpla.