¡Tu MILAGRO está en camino!
Sobre este episodio
Cuando Dios nos exige más, es porque ha visto en nosotros una capacidad especial que quizá ni nosotros reconocemos. A través de ejemplos como Jonás y el paralítico de Betzatá, se muestra que la obediencia y la perseverancia en medio de la exigencia atraen la atención de Jesús y abren la puerta a milagros que superan cualquier expectativa humana. Dios no se limita a religiones, ritos ni tiempos, sino que responde a la fe genuina y al corazón dispuesto. Así, aunque el quebranto o la prueba parezcan duros, son el proceso para levantarnos renovados, caminar en la verdad de Cristo y vivir en el diseño de Dios, quien siempre busca bendecirnos más allá de lo que pedimos o imaginamos.