No naciste para estancarte... ¡Llénate del Espíritu y AVANZA!
Sobre este episodio
Dios escoge para grandes propósitos a quienes están llenos de su Espíritu. Una vida llena del Espíritu Santo avanza aun en medio de las pruebas, recibe dirección divina, toma buenas decisiones y permanece firme en Cristo. En cambio, una vida vacía se estanca, se enfoca en los problemas y pierde de vista el propósito de Dios. A través de Santiago 1 y el ejemplo de David frente a Goliat, aprendemos que las dificultades no son para detenernos, sino para fortalecernos, desarrollar sabiduría y llevarnos a una mayor dependencia de Dios. Lo que se conquista por medio del Espíritu solo puede mantenerse por medio del Espíritu. Por eso, Dios nos llama a buscarlo, obedecer su Palabra y vivir llenos de su presencia para avanzar hacia el propósito que Él tiene para nosotros y dar testimonio de su grandeza al mundo.