Cuando aceptas el llamado al Real Sacerdocio de Jesús... ¡Tu casa y tu vida se llenan de GLORIA!
Sobre este episodio
Dios nos llamó a ser parte de su real sacerdocio, un llamado que no solo implica recibir bendiciones, sino vivir para Él e influir en nuestra familia y generaciones. Cuando aceptamos ese llamado, caminamos en obediencia, intercedemos, adoramos y enseñamos a otros a conocer a Dios. Así como Abraham levantó un altar y dejó un legado de fe, nosotros también estamos llamados a establecer a Cristo en nuestro hogar. Al responder al llamado de Jesús, su gloria se manifiesta en nuestra vida, nuestra casa y nuestras generaciones, trayendo honra, restauración, propósito y las promesas que Dios ha preparado para su pueblo.