EL VELO PARTIDO (Hebreos 10:19-25)
Sobre este episodio
El velo que separaba el Lugar Santísimo en el antiguo tabernáculo revela la profunda separación entre Dios y el hombre debido al pecado. Sin embargo, la muerte y resurrección de Jesús marcaron un cambio radical: ¡el velo fue partido! Este acto divino nos abrió un camino nuevo y vivo hacia la presencia de Dios, estableciendo el Nuevo Pacto, lleno de gracia, perdón y libertad.