¿UNA MALA PALABRA? (MATEO 6:24)
Sobre este episodio
En esta prédica recordamos que el diezmo es un un acto de fe y gratitud, mostrando que apartar una porción de nuestros ingresos para Dios es obediencia y reconocimiento de que Él es dueño de todo; vemos el ejemplo de Abraham entregando el diezmo a Melquisedec y entendemos que este principio de fe existía incluso antes de la Ley de Moisés, como una práctica de agradecimiento y sostenimiento de la iglesia.